Un Homenaje a esas píldoras de esperanza.
Quiero brindar un especial homenaje a esas personas que nos llenan de ilusión todos los días. A esas personas, que hacen que cada día sea menos difícil. A esas personas que con su trabajo y esfuerzo diario intentan hacernos sentir y transmiten algo lo que a veces nos guardamos en un triste bolsillo y cerramos con una cremallera. Esos sentimientos que no dejamos aflorar nunca en público.
En nuestra gris soledad, muchas veces sentados delante de una pantalla llena de hipócritas colorines. Colores que son mentira e iconos con caras sonrientes, que no son más que tristes “bits” diseñados por una igual de gris soledad. En esa soledad, a veces nos tomamos una píldora, que nos ha lanzado un corazón lleno de sentimientos y que cogemos al vuelo mientras sale volando de nuestra pantalla del ordenador.
Esas píldoras son esos relatos que leemos. Y esas historias, que nos vuelven a colocar en la vida, y que hacen que el gris de la soledad se convierta en una explosión de colores y un torrente de sensaciones.
Pero no quiero que olvidemos que para confeccionar esas píldoras tan fáciles de tomar y que tan bien nos sientan, su creador/a ha tenido que sufrir mucho. Ha tenido que sentir y catalizar todos esos sentimientos tanto buenos como malos. No es posible arrancar a una persona de esa soledad, sin previamente haber sentido y sentido 10 veces mas esa soledad y esos sentimientos.
GRACIAS a todos que en este mundo gris nos llena de colores.
Un fuerte Beso
El “Apolo” alemán.